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14. YO TE SEGUIRÉ (Lucas 9:57-62)



1. En este texto aparecen tres personas que están contando los gastos por seguir a Jesús. ¿En qué tipo de situaciones tú los has contado?

2. ¿Porqué Jesús no le dijo al primer hombre simplemente “Bienvenido a seguirme” (v. 57-58)?
  • ¿Qué quería decirle Jesús al hombre a travéz del versículo 58?

    3. ¿Qué pensaría usted sobre seguir a Jesús si la única cosa que se le puede prometer es la vida descrita como en el versículo 58?
  • ¿Porqué tuvo que vivir de esta manera Jesús aún y cuándo Él era el Hijo de Dios?

    4. ¿Qué fue la escalafón del siguiente hombre (v. 59-60)?
  • Compare el valor de la escala de este hombre con el de usted.
  • ¿A qué tipo de decisión quisiera usted que sus hijos llegarán en una situación similar?

    5. ¿Cómo la muerte de una persona cercana nos puede afectar de la manera en que nos impide seguir al llamado de Jesús?

    6. ¿Qué habrá sido la razón verdadera del hecho de que el tercer hombre quiso visitar su casa una vez más (v. 61-62)?
  • ¿Porqué Jesús no le permitió el pequeño consuelo el cual hubiera recibido al ir a su casa?

    7. ¿Cómo habrá sido el resto de las vidas de estos hombres si hubiesen negado a seguir a Jesús? ¿Y si de todas maneras decidieron seguir a Jesús y proclamar el reino de Dios?

    8. En muchas culturas, por ejemplo en la de Jesús, cuidar a sus padres se ve como la tarea más importante del hijo. ¿Porqué no le dió importancia Jesús a las exigencias de su cultura en ese momento?
  • Jesús también decía que respetar a los padres es importante. ¿De qué manera se puede adaptar el cuarto mandamiento con las exigencias que muestra en este texto?

    9. ¿Cree usted que en nuestros tiempos se les habla a los jóvenes de los dificultades de seguir a Jesús de la misma manera en que Jesús mismo lo hablaba?

    10. ¿Qué tiene que hacer usted si se da cuenta de que no “sirve para el reino de Dios”?


    BUENAS NUEVAS: Diciendo estas palabras Jesús ya iba en camino a Jerusalén. Al poner la mano en el arado, Él nunca volteó atrás sino siguió adelante hacía su dura muerte. Él sí servía para el reino de Dios - tal vez el único que verdaderamente servía - pero el ganó la entrada a ese reino también para nosotros, los que no servimos para entrar allí.





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